¡Las 5 estafas más populares de París y cómo evitarlas!

¡Las 5 estafas más populares de París y cómo evitarlas!

En la ciudad luz, como en todas las grandes ciudades, las estafas y robos están a la orden del día. Aquí te acerco las 5 estafas más populares de París para que estés atentos y no caigas en una trampa que puede amargar sus viajes.

Siempre que comienzo un tour por París, tanto en los privados de Loca suelta, como en los de Sandemans (donde suelo tener al menos 30 personas por recorrido), les comento a todos mis turistas, los puntos más populares de la ciudad, y los timos más conocidos.

Me parece que es una información imprescindible y que vale la pena escribir un artículo respecto a las 5 estafas más populares de París, ¡para que puedas estar preparado antes de venir!

1- Engaño de la firma falsa

Es uno de los más populares en la ciudad, especialmente en las áreas más turísticas de París, cómo la Torre Eiffel, Notre Dame y el Louvre. Ustedes van a estar paseando y verán a un grupo de chicas, muy sonrientes que te pedirán firmas para su «petición» por una buena causa (casi siempre es para ayudar a niños discapacitados).

Como eres tan bueno firmarás y en ese momento ellas rápidamente te pedirán una donación. Te dirán que otras personas han donado una generosa cantidad de dinero y se acercan todas hacia ti obligándote a que les des algo. Algunas quizás mientras te ponen el papel para que firmes, te roban por debajo de este, tus bolsillos y las cosas que tienes ahí.

De más está aclarar que esta petición es una farsa, que ellas NO juntan firmas para la paz mundial ni los niños discapacitados, sino que es un timo para lograr quitarte un poco de dinero, o hasta robarte, y que te lleves un sabor amargo de la ciudad.

 

2- Los trileros de París, otra de las clásicas estafa de París.

Estos personajes están por toda la ciudad. Aparecen y desaparecen en un abrir y cerrar los ojos!! Siempre suelo verlos por las tardes en el Pont Neuf, pero también se alojan en los pequeños boulevares de Montmartre.

Sé que este juego y este tipo de timos es más viejo que los romanos, pero realmente atrapan a muchísimos turistas al año en París. Así que mejor prevenir, ¡que lamentar!

El trile, también conocido como «donde está la bolita» o mosqueta, se basa en esconder una pelotita debajo de tres vasos o cartas y vos tenés que adivinar donde la metió. Vos pasas por ahí, y CASUALMENTE una persona está apostando y deja un billete de 50. Y OH CASUALIDAD, ADIVINA donde está la pelota y se pone muy, muy feliz, gana 300 euros rápido, todos lo aplauden.. y acto seguido, te mira a vos. Te mira y te dice: «Es súper fácil» y te incentiva a jugar.

Y vos te pones a pensar: «Gasté mucho en este viaje, no me vendría mal un poquito de dinero rápido» y apostas tus 50 euros… ESOS 50 EUROS QUE IBAS A GASTAR EN SOUVENIRS!! Pues dile adiós porque quien estaba apostando, era su cómplice y todo, una jugarreta para incentivar tu instinto apostador.

Y si no apostás y decís «Yo leí sobre estos personajes en worldenful o en loca suelta, quiero ver como estafan a los demás» y te quedás delante del juego, serás un blanco fácil para que alguien te robe tu cartera o celular mientras te distraes.

3 – Las hermosas pulseras de Montmartre

La mayoría de veces que vi este tipo de timos han sido justo debajo de la Basílica del Sagrado Corazón (Sacré Coeur).

Vos subiste hasta lo más alto de la ciudad, tenés una vista hermosa, te sentís en la cima de todo, puro, alegre y de golpe… aparecen unos 2 o 3 muchachos intentando agarrarte la mano. Empiezan a preguntarte de manera alegre de donde sos.. «Messi, Maradona» (siempre me dicen eso), y luego te muestran unas pulseras casi terminadas.

Antes de que puedas decir que no, te la colocan en la muñeca y la terminan rápido para que no te la puedas sacar. Justo en ese momento se empiezan a acercar unos 10 o 15 amiguitos de él, y cuando da por terminada la pulsera, te pide dinero por la misma.

Comienzan exigiéndote 20, 30 y hasta 50 euros, vos te negás, pero se juntaron todos y no te podés sacar la maldita pulsera y el apuro de que mucho no entendés… sacas un puñado de monedas o un billete y se lo das.

OJO con estos chicos. Se pueden poner bastante tediosos al momento de obligarte a darles dinero y si se juntan entre muchos, seguramente cuando estés preocupado por decirle que no le darás 50 euros, uno de ellos intentará robarte la cartera, el celular o algo valioso que tengas en tu mochila, sin que te des cuenta.

 

4 – El famoso anillo de oro

Ustedes irán leyendo este post de las 5 estafas más populares de París y pensarán «esta chica debe creer que vamos a caer con esas cosas?» ¡¡Es obvio que son robos!! Bueno, de verdad les digo,  hace 3 años que vivo acá y siempre. al menos, una persona por tour me cuenta que ha caído en la trampa de la pulsera, o las firmas, o este famoso anillo de oro.

¿Cómo es? Vas caminando tranquilo por la calle (suele ser por los lugares más caros, como Champs Elysees o al costado del Sena), y se te cruza una mujer y justo justo donde estás caminando, ella se agacha y encuentra… ¡¡un anillo de oro!!

Te va a mirar y te dirá que se te cayó a vos. Que ella vio como lo perdías y vos vas a estar tan confundido, y le vas a decir «no no, yo no tengo ese HERMOSO (les juro que no es ni lindo) anillo».

Esta mujer tan buena te responderá que no se lo puede quedar, que te lo quedes vos. OJO con esto, no quieras ganar algo diciendo «listo, no es de nadie, es mío» porque automáticamente cuando lo agarres te pedirá dinero a cambio, que no tiene para comer, o viajar y si le podés darle algo por el anillo, ya que ella fue muy buena. Y sí, vos vas a estar tan feliz que le vas a dar dinero… 5, 10 o 20 euros a esa buena muchacha. Ajá… te timaron.

Si no le diste dinero, seguro que ella intentó quitarte la billetera, cartera o celular mientras no prestabas atención. Y si le diste, te darás cuenta más adelante, que ese anillo lo podés conseguir por menos de 1 euro en cualquier lugar de souvenir.

5 – Vendedor de billetes de tren y metro

Yo creo que esta es la peor. Te sentís usado, defraudado, estafado.. y suele pasar el primer día que llegas! ¿Qué paso? Te bajás del avión súper feliz, ya que ¡estás en París! Todo romántico, la Torre Eiffel, el vino francés, las baguettes, el queso. Pero de repente te das cuenta que tenés que viajar a la ciudad y no sabés como usar el transporte público.

Te ponés frente a la máquina de billetes y aparece un hombre diciéndote que trabaja ahí y que te va a ayudar, que la mejor opción es utilizar un billete durante toda tu estadía y vale 50 euros. Ahí está la estafa. NO existen tickets por 50 euros y el billete que te va a dar seguramente no sea ni para un sólo viaje.

Siempre, SIEMPRE comprá los tickets desde la máquina. Si tenés dudas, hablá con un agente OFICIAL, que estará en la oficina del metro esperando por todas tus hermosas consultas.

¡No permitas que alguna de las 5 estafas más populares de París ni sus practicantes arruinen tu viaje! No es para espantarse, lo único que necesitás es estar atento a este tipo de situaciones para así poder evitarlos.

 

Pero no te asustes, no son todas pálidas en París también puedes pasarla de maravillas y si la visitas en invierno aquí te dejamos 5 cosas que no puedes dejar de hacer en la ciudad.

 

www.locasueltaenparis.com

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Un comentario

  1. Berta Berta says:

    Me sucedió el timo de la pulsera justo tal y como lo cuentas en ese mismo sitio. Subiendo a mitad de camino por las escaleras del lado derecho. Aparecieron de la nada dos muchachos altos y atléticos y para cuando me quise dar cuenta, uno de ellos ya me estaba haciendo una pulsera muy rápido en mi muñeca mientras el otro me preguntaba que de dónde era. Yo me intentaba apartar y quitarle mi mano pero el chico me la sujetaba muy fuerte y el otro me bloqueaba el paso.Me asusté. Efectivamente me pidieron dinero y les dije que no, que yo no había pedido esa pulsera y que había intentado soltarme varias veces pero que su amigo me estaba sujetando la mano. En ese momento aparecieron como 6 hombres de la nada de nuevo muy atléticos también y me presionaron para pagarles. Grité a mi amigo que andaba un poco más alejado, escaleras atrás. Se pusieron muy apáticos aún sin soltarme de la muñeca y mi amigo tuvo que darles unos euros. La segunda vez que volví después de unos años a visitar la ciudad, estaban de nuevo y lo intentaron pero apreté el paso mientras les decía que no quería nada muy seria.

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