Copenhague, la ciudad feliz.

Copenhague, la ciudad feliz.

Copenhague es una capital distinta a todas, no hay corridas, bocinazos, ni gritos desmedidos, ni caras cansadas. Es un lugar increíble para disfrutar de las pequeñas cosas y de los momentos, como manda el Hygge danés.

Llegué a Copenhague gracias a la Working Holiday Visa, que te permite trabajar durante 9 meses y viajar durante todo el año por Dinamarca y el resto de Europa. En este artículo los invito a conocer los puntos turísticos de Copenhague a través de mis ojos y experiencia: los de una viajera enamorada que descubrió en Escandinavia como aprender a ser feliz.

Copenhague se divide en diferentes barrios, cada uno con su encanto y dinámica propia, con pequeñas características que los diferencian y nos invitan a transitar la ciudad y vivirla como locales aunque pasemos en ella solo unos dias.

Frente a la Central Station se encuentra el parque de diversiones Tivoli que es uno de los atractivos más importantes de la ciudad, ya que cuenta con una historia de 169 años de antigüedad y la visita de grandes figuras, como Walt Disney.

Además de ser un parque de diversiones, el Tivoli cuenta con auditorios, teatros y una gran y variada oferta gastronómica; pero sus jardines se llevan los mejores reconocimientos. El ingreso al parque cuesta 100 Kr. y una vez adentro, se puede optar por disfrutar y pasar el día caminando por los jardines, o sentarse a comer y tomar algo en alguno de los muchos bares y restaurantes que ofrece el mismo.

 

Rådhuspladsen y Strøget

La plaza del Ayuntamiento es el centro de la ciudad. Desde aquí podemos comenzar a caminar por la Stroget, la calle peatonal y comercial más importante de la ciudad y además la mas larga de Europa. No solo se puede disfrutar de la variedad de locales y barcitos para comer, sino también de diferentes espectáculos de arte callejero y opciones para descansar.

La Stroget finaliza en Kongens Nytorv, donde se encuentra el Palacio de Charlottnborg y el Teatro Real de Copenhague, y desde donde se puede cruzar fácilmente hacia Nyhavn, uno de los lugares turísticos que más he disfrutado. Aquí se consigue la fotografía más buscada de Copenhague, alrededor de sus  canales se aprecian las famosas “casitas de colores” que le dan vida y encanto a este lugar.

 

Christiania

La Ciudad Libre de Christiania es una de las joyas de Copenhague. Originariamente fue un terreno del ejército, pero en la década del 60 la comunidad hippie tomó las riendas de este barrio para transformarlo en una ciudad libre que vive bajo sus propias reglas y leyes.

Pasar la tarde en Christiania es un obligado de Copenhague. Además de pasear por la feria, se puede caminar libremente entre las casas y las calles de la ciudad y degustar una cerveza frente a los lagos. Al caer la noche, Christiania se viste de fiesta: se iluminan las luces de la feria y te invita a quedarte a disfrutar los diferentes espectáculos, shows musicales, cafés y bares.

La única prohibición que hay en Christiania es la de sacar fotos en los sectores de venta de marihuana. Hay carteles que lo advierten y es una de las primeras cosas que me dijeron al llegar: No Fotos. Si alguno de los encargados de vigilar esto te ve con el celular, tiene el permiso de sacártelo y borrar la información grabada.

 

Descanso al aire libre:

Al llegar a Copenhague, lo primero que me impactó fue la cantidad de parques que hay. A cada paso que das, hay un espacio verde para descansar, estar un tiempo en familia o con amigos, hacer un picnic en verano, disfrutar del atardecer, o simplemente caminar.

Muchos de los jardines de Copenhague albergan castillos históricos, otra gran opción para pasar el día y conocer más sobre esta ciudad. Los más destacados son el Rosenborg Castle y el Palacio de Frederiksberg.

Creo que todo aquel que viene a Copenhague no puede irse sin visitar aunque sea un ratito alguno de estos parques. Incluso, ayuda a conocer y entender más a esta sociedad que tanto nos deslumbra: durante el verano, la vida al aire libre es fundamental, ya que son pocos los meses – y muy extraños – en los que sol acompaña a este país y su gente.

 

Copenhague desde las alturas:

Si bien la ciudad no se caracteriza por tener edificios altos, hay algunos emblemas de Copenhague que están abiertos al público y permiten que tengamos las mejores vistas de la ciudad.

Las torres más destacadas y elegidas por locales y turistas son las del Palacio de Christiansborg que tiene más de 100 metros de altura y su entrada es libre y gratuita; y la Iglesia de Nuestro Salvador, con 400 escalones (150 están en el exterior). Esta torre posee una de las mejores vistas de la ciudad. Su ingreso cuesta entre 35 y 40 Kr. dependiendo de la época del año.

 

Instagram: @vidaenviajee

Facebook: vidaenviajee

Blog: www.vidaenviajee.com.ar

 

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4 comentarios

  1. Avatar Laura says:

    Es una descripción perfecta de un lugar increíble.
    Gracias Marina por poner en palabras todo lo que a mi hubiesese costado mucho poder transmitir.
    Me encantó la nota.

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