Praga: un flechazo que todavía me emociona.

Praga: un flechazo que todavía me emociona.

No sé si esto le pasa a los otros fanáticos viajeros que habitamos este planeta.

Pero a esta loca que les escribe, estar con «abstinencia viajera» por un tiempo y no poder, por algún motivo, subirme a un avión, tren o al auto para poner varios kilometros de distancia entre mi rutina y yo, irremediablemente me lleva a rememorar mis viajes anteriores. 

Entonces me acomodo muy oronda en mi sillón preferido, con un buen mate (compañero infalible de esos momentos íntimos) a mirar fotos de mis viajes pasados y releer cuadernos de viajes. De repente aparece una foto donde estoy con la típica pose turista en alguna de esas ciudades que me emocionaron hasta la médula y vuelvo a preguntarme por millonésima vez por qué será que algunas ciudades nos conmueven de una manera única, esas que con solo decir su nombre se nos eriza la piel y nos saca una sonrisa.

Fueron pocas las que lograron el efecto MASAZO EN LA NUCA en mi ser y sin dudas una de ellas fue Praga. Y eso que llegué a la capital checa con unas expectativas tamaño Aconcagua. Esto no es un detalle menor. Me llevé muuuuchos chascos por llegar a un destino de esos que tienen MUY BUEN MARKETING y la decepción es directamente proporcional a mis expectativas, pero ese será tema de otro post! 

Volviendo a Praga, les contaba que me habían hablado demasiado bien de ella, de su belleza extrema y tenía una manija marca cañón, necesitaba descubrir si la señora capital checa estaba realmente a la altura de semejante calificación…

Lo que me pasó en Praga fue magia absoluta. Es nombrarla y volver a sentir ese escalofrío que me recorrió el cuerpo como una descarga eléctrica que me paralizó por completo, en medio de la Plaza Vieja, ajena a las miles de personas que zumbaban a mi alrededor, absolutamente inmóovil, con la boca abierta, mis ojos más grandes de lo que ya son, intentando retener en mi mente semejante magnitud de hermosura.

Praga tiene un ALMA descomunal y exquisita. Una bomba molotov de bohemia y mística, con un toque de dulzura que contrasta fuerte con la rudeza de su gente, los checos que tanto aman a su capital y que por ese amor lograron salvarla de la destrucción de la guerra y que gracias a ellos, hoy podemos admirar semejante ciudad.

Está repleta de historias crueles, mágicas, divertidas, bizarras, qué ame descubrir mientras la caminaba hasta el agotamiento. No pasan más de 50 metros sin que te topes con un edificio extraño, una puerta grabada con algún dibujo esotérico, un relieve misterioso. 

Mi intención esta vez no es dejarte una guía de Praga, seguramente la escriba más adelante o encuentres acá mismo algún otro experto que nos regale una bien completa. 

Lo que quiero es contarte en esta publicación el «detrás de bambalinas»  de esta ciudad brutalmente adorable. Eso que tenés que saber cuando te recuperes del shock de lo que ven tus ojos.

  1. OLVIDATE de recibir simpatía o calidez de parte de los checos, CERO POSIBILIDAD. Son un especie de Terminator en un intento absolutamente frustrado de parecer amables y no hay caso… no les sale ni por error. Es evidente la marca de fuego que les quedó por vivir demasiados años bajo el yugo del comunismo y aunque hoy están en pleno proceso de cambio. Digamos que a los muchachos les cuesta adoptar el estilo servicial al que estamos acostumbrados en casi todo occidente. Te voy a dejar 2 trucos de magia INFALIBLES con los que podés derribar ese escudo protector: DOBRY DEN (hola) y PROSIM (por favor). Basta escuchar estas palabras encantadas y te aseguro que (aunque no les sale bien todavía), le ponen mucha garra para ayudarte!
  2. Mi primer recomendación (si ya leíste otro post mío perdón por la insistencia pero es esencial) es arrancar la visita con un free walking tour. Sí, LO RECONOZCO, soy muy fan de esa gente que se esmera en mostrarte la ciudad que aman. En general son estudiantes (la mayoría españoles y alguno que otro sudamericano) que llegaron a Praga de paseo, se enamoraron perdidamente de ella y decidieron quedarse a vivir. Casi todos ellos son apasionados al hablarte de SU CIUDAD y te van a contar hermosas historias, algunas secretos, información que te va a servir para moverte por la ciudad y brindando un pantallazo general de la ciudad. Esto en ciudades como Praga que tienen casi todos los puntos de interés bastante concentrados en la zona vieja de la ciudad, viene de maravilla.
  3. Un detalle no menor es el tema dinero. Aunque la República Checa pertenece a la Unión Europea, la moneda oficial es la corona checa. Cada corona vienen a ser unos 40 centavos de euro. Por supuesto que vas a poder pagar en euros en todas partes pero te van a devolver en checos y seguramente mediante algún truquito te den algunos de menos. Para evitar tener diferencias de plata con los señores lo mejor es pagar todo lo que puedas con tarjeta de crédito. Por supuesto que vas a necesitar algo de cambio para tener a mano. Henos aquí con otro tema: casi TODAS las casas de cambio te ofrecen un muy buen cambio pero te matan con la comisión. Salvo un par, como la que está en la esquina de la calle Kaprova 13/14. La vas a ubicar rápido porque suele haber mucha gente y esta super cerca de la Plaza Vieja. Mi recomendación es cambiar unos cuantos euros como para que alcance para toda tu estadía y te olvidás del asunto.
  4. Como te comente antes, Praga es una ciudad relativamente chica para nosotros los turistas, porque las principales atracciones están muy cerca. Llegado el caso que necesites moverte con transporte público, podés comprar los tickets en las estaciones de metro, kioscos, incluso muchos de los hoteles también te los venden. Lo más conveniente es usar billetes sencillos si no tenés intención de tomar mucho bus. Como en otras ciudades europeas, el billete sencillo tiene una validez de 90 minutos durante los que podés tomar metro, tranvía y autobus. Acordate de validarlo en el primer transporte que tomes, a partir de ahí se cuentan los 90 minutos.
  5. Hagamos un repaso rápido de los IMPERDIBLES de Praga: deleitarte en la Plaza Vieja con esos edificios tan geniales que parecen un decorado de película medieval, con reloj astronómico incluido!!! Cruzar el río Moldava por el puente Carlos (si podés, cruzalo de día y de noche, lo ideal es estar ahí al atardecer vivirás una experiencia inolvidable!). Entrar en la Catedral de San Vito, perderte en las increíbles calles del fabuloso barrio Mala Strana, admirar la Torre de la Pólvora, el Clementium (casi desconocido para los turistas, con una de las bibliotecas más fantásticas que vas a ver en tu vida), las 6 sinagogas (que en realidad se mantienen en pie por un motivo bastante macabro: Hitler quería conservarlas como recuerdo de una raza extinta…), el cementerio judío (muy asombroso), el muro de John Lennon.

Si sos de los aficionados a los miradores, tenés que subir al Monte Petrin, donde vas a sacar las más increíbles fotos de la ciudad.

 

Bajo la mirada protectora del soberbio castillo de Praga, esta ciudad inmensamente hermosa despliega su alma y espíritu bohemio. Si podés dejarte llevar por ese ambiente único, que no vas a sentir en ninguna otra ciudad europea, vas a caer rendido a sus pies. 

Es una sensación que te envuelve apenas apoyas un pie en sus calles, pero a veces los turistas estamos tan apurados por conocer todos los lugares que tenemos anotados en nuestra lista que nos olvidamos de la parte más importante que tiene un viaje: NOS OLVIDAMOS DE VIVIR. 

 

Majo Moguilner
Instagram: @TravelPlannerMJ

 

Photo principal by Anthony DELANOIX on Unsplash

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Soy Majo Moguilner, viajera incorregible y ultramegafan de Europa. Creadora de TravelPlanner MJ y Mujeres&Maletas. Diseño viajes tailor-made a Europa según el estilo de vida y los gustos del cliente. Creo que cada viaje debe ser, como nosotros, único e irrepetible. Sentimos, disfrutamos y nos emocionamos con cosas diferentes y nuestro viaje debe reflejarnos. Brindo un servicio de excelencia y el valor agregado que doy a mis clientes es la información personalizada para aprovechar al máximo su tiempo. Ofrezco una opción nueva, fresca, distinta, para quienes no saben cómo, no les gusta o no tienen tiempo de organizar sus propios viajes. Mujeres&Maletas es una experiencia de viaje boutique creada para todas las que no se conforman con el típico viaje grupal. Creada por mujeres para mujeres. Planifico y superviso personalmente hasta el último detalle y las acompaño en todo momento. Mujeres&Maletas. Viajes con Alma.

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